Rehabilitación: ¿Vacaciones de moda?

Rehabilitación: ¿Vacaciones de moda?

Considero que médicos irresponsables, las estrellas, productores de Hollywood y reality TV comparten la culpa de la adicción y la convirtieron en algo glamoroso al punto que los adolescentes susceptibles piensan que internarse en los sitios de rehabilitación son unas vacaciones de moda.

El sábado pasado mi esposo y yo salimos a cenar con una pareja de amigos—la primera vez en más de un mes—y cuando entramos al restaurante nos sentimos como un par de presos que ven la luz por primera vez al finalizar su sentencia. Nos actualizamos en las historias de nuestros hijos y de las amistades en común.

Ahí nos enteramos que la hija de unos conocidos estaba recluida, desde hace un mes, en una clínica de rehabilitación por abuso de drogas de prescripción que la llevó a un intento de suicidio por sobredosis. Tiene diecisiete años.

En segundos, mi mente voló y me imaginé a mi hijo en esa dolorosa situación. Nuestros amigos nos dieron los detalles y comentaron lo triste que era que una “buena familia” estuviera pasando por esa calamidad. Esto me dejó pensando.

La cruda realidad de la drogadicción en los Estados Unidos—especialmente de la heroína—está en los niveles más altos en más de 20 años y no perdona a las buenas ni a las malas familias. Es un enemigo letal que no discrimina edad, grupo étnico o estatus económico.

”De acuerdo con el Reporte de Drogas 2016—presentado por la Oficina de Drogas y Crimen de las Naciones Unidas el pasado jueves 23 de junio—desde 2003 el número de adictos a la heroína en Estados Unidos se triplicó alcanzando un millón en 2014. Y las muertes causadas por esta droga se incrementó cinco veces desde el año 2000 (*)

Los medios de comunicación también han reportado que el incremento de la adicción a la heroína radica en la adicción de fármacos como la oxicodona. Se estima que 75% de éstos adictos desarrollan tolerancia y empiezan a buscar narcóticos más fuertes.

Aunque los profesionales de la salud se han percatado de los abusos de algunos pacientes y han empezado a restringir la prescripción legal de fármacos el daño ya está hecho.

“Cuando llegué a Estados Unidos hace once años no tenía la menor idea de lo que significaba esta adicción. Recuerdo que cuando salía de rumba me tenía que aguantar las bromas de algunas personas que decían, “Ella es de Colombia así que sabe de cocaína, pero no de Oxy. A propósito, ¿tienes nieve en tu cartera?”

Aunque trataba de educar a estos ignorantes sobre la lucha contra el narcotráfico en mi país, era una pérdida de tiempo. Pero era verdad; jamás me había imaginado cual fácil era acceder a estos potentes narcóticos en Estados Unidos y por una vía legal.

“Por ejemplo, en 2007 tuve una pequeña cirugía y el doctor me mandó una receta de 30 pastillas de hidrocodona, las cuales me debía tomar cada seis horas para el dolor. Me tomé la primera pastilla y estuve drogada todo el día. ¡Pensé que me habían dado la dosis para un caballo! A la mañana siguiente boté las pastillas en el inodoro”.

Hoy en día, el botiquín de muchos hogares se ha convertido en una peligrosa trampa de adicción y muerte accidental para jóvenes y adultos.”

Fuera de los médicos irresponsables, considero que las estrellas y productores de Hollywood y reality TV comparten la culpa de esta epidemia. Estas empresas de la comunicación convirtieron la adicción en algo glamoroso al punto que los adolescentes susceptibles—especialmente las niñas—piensan que internarse en los sitios de rehabilitación son unas vacaciones de moda.

Honestamente ya no recuerdo haber visto una última película o serie de televisión que no incluyera alusiones al consumo de drogas como algo aceptable y hasta chistoso. Casi todos los programas tienen el personaje del “marihuanero” que no se ha bañado en un mes, no trabaja y no tiene mayor ambición en la vida que llegar al restaurante de comida rápida más cercano.

La influencia de la cultura actual en la vida de las jóvenes es dominante. Pero, aún creo ingenuamente, que la influencia del hogar es más fuerte.

”Mi hijo no se va a quedar pequeño toda la vida y más pronto de lo que quisiera, él estará expuesto al mundo de las drogas. Mi esposo y yo no podemos controlar la sociedad ni podemos encerrarlo en una caja de cristal”.

Lo que sí podemos controlar es nuestro estilo de vida para darle un buen ejemplo. Crecer en una casa libre de drogas tal vez le sirva para decir “No, gracias, prefiero vivir”.

Reference: (*)http://www.cbsnews.com/news/heroin-use-in-u-s-reaches-alarming-20-year-high/

Gracias por leer y compartir.

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@MiVidaGringa

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Xiomara Spadafora

Periodista y escritora colombiana, egresada de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Durante sus años de universidad, realizó numerosas prácticas en varios medios de comunicación -escritos y de televisión- en búsqueda de su propio estilo literario. Sin embargo, el ambiente de farándula predominante en el periodismo de su país natal, la llevó a renunciar a su vocación al poco tiempo de graduarse. En 2004, Spadafora trabajó en la multinacional de petróleos Omimex de Colombia, y desarrolló el área de Comunicaciones Internas y Relaciones Públicas. En 2005, luego de hacerse residente en los Estados Unidos, decidió mudarse a este país en donde se casó y tuvo un hijo. En marzo de 2015 -diez años después de su propio exilio- el amor por la escritura revivió y comenzó a escribir una columna semanal en inglés llamada www.isjustanotherday.com. Gracias a la acogida de sus lectores de habla hispana, Spadafora decidió crear la página completamente en español: www.mividagringa.wordpress.com para facilitar su difusión en social media. Actualmente sus artículos son publicados en la revista digital www.lanota-latina.com