Los valores que sustentan a tu familia: ¿son claros y evidentes?

Los valores que sustentan a tu familia: ¿son claros y evidentes?

Todo ser humano posee valores que le sustentan. Del mismo modo, estos valores se expresan en las agrupaciones que conforma, entre ellas la familia. Somos miembros de dos familias, una de la que descendemos y la otra que hemos creado. Si miramos la familia conformada, ¿tenemos claros y definidos los valores que sustentan nuestro funcionamiento y se expresan en nuestra convivencia? Si la respuesta es sí, ¿se manifiestan estos valores expresamente? Por otra parte, si la respuesta es no, ¿cómo podemos identificarlos y evidenciarlos?

Entendemos por valores familiares aquel conjunto de principios morales y éticos que regulan y guían la vida familiar. Ellos son mantenidos y transmitidos de una familia a otra. Los valores son considerados como una función sociológica, es decir, el modo a través del cual una cultura y sociedad se perpetúa. Los valores se expresan en la familia a través de su estructura, roles, función, creencias, actitudes y costumbres.

Los valores que sustentan a tu familia: ¿son claros y evidentes?

Los valores son considerados como una función sociológica.

Generalmente, las familias pueden ubicarse en una clasificación de tradicionales y conservadoras o no tradicionales y liberales. Tales posiciones se definen por el seguimiento directo o no de las costumbres y creencias generales, así como por la disposición de revisar, discutir o integrar nuevas normas. Una familia puede tener su propio “menú” de valores, sin embargo, lo importante es tenerlos claros ya que otorgan coherencia y guían las acciones.

¿Cómo se expresan los valores en la cotidianidad?

Atendiendo primero a cómo identificarlos, debemos ir directamente a nuestras prácticas diarias. Observemos y respondámonos: ¿cómo asumimos y nos referimos al trabajo y otras responsabilidades? ¿Qué lugar le damos al intercambio de ideas y emociones? ¿Cómo manejamos el dinero y la relación de éste con la familia y extraños? ¿Qué prioridad posee el bienestar personal en relación con el bienestar de otros? ¿Cuáles son nuestras prioridades de vida?

Ya una vez identificados, conversémoslos con nuestra pareja e hijos. Verifiquemos qué tan de acuerdo estamos con los mismos.

Por otra parte, si somos de los padres que tenemos claros los valores que sustentan nuestra vida familiar, resaltemos éstos a través de las acciones o expresémoslos directamente. En el recuento de las actividades del día con nuestra pareja o con nuestros hijos, indiquemos cómo hemos obrado según ellos y por qué los mantenemos.

Dada la inmaterialidad de los valores, es importante evidenciarlos a través de la práctica, para que nuestros hijos conozcan cómo operan. En la crianza y en la construcción de nuestra vida, es importante tener claras las guías que nos acompañan en el camino, porque precisamente nos indican cuándo nos estamos saliendo de ellas.

 

Autor

Cristina Paz

Nacida en Maracaibo, Venezuela, actualmente resido en Florida. Psicóloga, Magister en Psicología Clínica, Doctora en Ciencias Humanas con acreditación de Actividades Postdoctorales en Ciencias Humanas. Profesora Titular- Jubilada de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad del Zulia, Venezuela. Formada y facilitadora en terapia familiar sistémica, metodología de la investigación y psicología positiva. Investigadora en materia de familia y violencia familiar, desde 1999. Terapeuta familiar y asesora de procesos educativos. Ponente en eventos científicos, con artículos publicados en revistas indexadas. Mi lema: La determinación, el coraje y el amor, son los principales aliados en la consecución de nuestras metas.

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