La Corte Suprema en Estados Unidos sí es suprema

La Corte Suprema en Estados Unidos sí es suprema

Desde su creación en 1789, la Corte Suprema de Estados Unidos (SCOTUS por sus siglas en inglés) ha tenido en su banca a 114 jueces, incluyendo el nuevo miembro Brett Kavanaugh desde el pasado sábado 6 de octubre.

Los associated justices o magistrados son nominados por el presidente de turno y el cargo es de carácter vitalicio. Hasta el momento, los anteriores jueces han servido hasta el día de su muerte o retiro voluntario. Ninguno ha sido removido por cuestiones legales.

Además de la duración del cargo, la importancia de esta cámara radica en que sus fallos son realmente sumos y la jurisprudencia es determinante para el futuro de los más de 326 millones de estadounidenses. Si comparamos con Colombia, el número de las altas cortes en la actualidad da vida al dicho popular “Hay más caciques que indios”.

Para resaltar la importancia de los miembros que conforman la Corte Suprema de EEUU, la siguiente cifra habla por sí sola.

Mientras en Colombia las altas cortes (Corte Constitucional, Corte Suprema de Justicia, Consejo de Estado y Consejo Superior de la Judicatura) suman 72 magistrados, la super corte en Estados Unidos solo tiene nueve.

Otra gran diferencia es la nominación y confirmación de los honorables jueces. Mientras en Colombia el proceso se realiza prácticamente a puerta cerrada, el derecho a sentarse en la banca estadounidense se gana o se pierde en la arena de la opinión pública.

Como lo he dicho anteriormente, la competencia política en los Estados Unidos no tiene límites. Los trapos sucios de los aspirantes–por lo general de su vida privada en lugar de su gestión como servidores públicos–son lavados, secados y planchados al frente de las cámaras de televisión.

¿Recuerdan el vestido azul de Mónica Lewinski por el cual casi le cuesta la presidencia a Bill Clinton?

Sin embargo, la confirmación de Kavanaugh marcó un hito histórico que hizo tambalear la balanza de la justicia en las manos de sus propios guardianes. Ya que los medios de comunicación colombianos repiten como loras mojadas la agenda progresista de CNN y The New York Times, les voy a contar el otro lado de la historia desde un punto de vista moderado.

Más allá de las acusaciones en contra de Kavanaugh y la lucha por la credibilidad de las víctimas de asalto sexual, la pregunta legal fue solo una: Si no existen pruebas, ¿una persona es inocente hasta que se demuestre que es culpable o es culpable hasta que se demuestre que es inocente?

Negarle el principio fundamental de la administración de la justicia, contemplada en la Constitución, a una persona que va a servir la justicia, cancela este principio. Como lo dicen las sabias y famosas palabras de Aristóteles, “La ley es razón libre de pasión”. El elemento material probatorio es indispensable para aclarar las dudas que las emociones enervan.

Foto: @USCourt – Twitter

 

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Autor

Xiomara Spadafora

Periodista y escritora colombiana, egresada de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Durante sus años de universidad, realizó numerosas prácticas en varios medios de comunicación -escritos y de televisión- en búsqueda de su propio estilo literario. Sin embargo, el ambiente de farándula predominante en el periodismo de su país natal, la llevó a renunciar a su vocación al poco tiempo de graduarse. En 2004, Spadafora trabajó en la multinacional de petróleos Omimex de Colombia, y desarrolló el área de Comunicaciones Internas y Relaciones Públicas. En 2005, luego de hacerse residente en los Estados Unidos, decidió mudarse a este país en donde se casó y tuvo un hijo. En marzo de 2015 -diez años después de su propio exilio- el amor por la escritura revivió y comenzó a escribir una columna semanal en inglés llamada www.isjustanotherday.com. Gracias a la acogida de sus lectores de habla hispana, Spadafora decidió crear la página completamente en español: www.mividagringa.wordpress.com para facilitar su difusión en social media. Actualmente sus artículos son publicados en la revista digital www.lanota-latina.com