El rostro de las aguas, un poema de Eduardo Escalante

 

En un mundo convulsionado, no se puede renunciar a la ética personal: a la manera de ver el mundo.

 

EL ROSTRO DE LAS AGUAS

 

El mundo entero se tambalea

y sopla burbujas sobre sí mismo,

 

observas

 

como si estuvieras flotando lejos,

tal vez solo una broma

con un terrorífico golpe de línea

 

como si estuviera  golpearndo el techo donde estás

o a través de grietas estrechas en las tablas del suelo.

 

 

Si hay distancia entre una cosa

y otra es solo porque

las malezas aún no la han llenado,

 

tu semilla se aferra, dispersa la niebla,

desdoblas cada dedo,

tu pulgar presionando el anaranjado:

tu inclinación.

 

Creas un cuento en cada cosa.

Así es como dices,  así es como es,

el lenguaje del agua hirviendo,

 

con sentido vas hacia.

 

A veces, callas.

 

Cualquier cosa puede pasar en este mundo:

pero tu ojo no vigila el límite entre la vida y la muerte.

Miras (el sabor en tu boca), para ti: un campo de trigo,

una corteza que fluye, una imagen espectacular.

Aquí, allá.

Todo contigo mismo. Tiembla el tiempo.

 

Eduardo Escalante
Artículos Relacionados
lectura terapeutica

Lectura terapéutica: cómo los libros pueden mejorar tu salud mental y transformar tu vida

Genealogia Puerto Rico

Huellas rebeldes: genealogías feministas desde Guayervas hasta Luisa Capetillo en Puerto Rico

identidad americana

América Latina sigue de pie: identidad, resiliencia y esperanza de un continente que no se rinde

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Habla con nuestra Asistente Literaria