¿Cómo escribir un cuento y no morir en el intento?

¿Cómo escribir un cuento y no morir en el intento?

 

Hay quienes piensan que escribir un cuento es cosa de soplar y hacer botellas, quizás basados en su corta extensión, si lo comparamos con una novela. O bien porque cuando estamos entre amigos o en una reunión familiar con copas de por medio, contamos historias con gracia y grandilocuencia. Pero lo cierto es que el cuento, hermano menor de la novela, tiene reglas muy claras desde el punto de vista de la técnica literaria que le otorgan personalidad y definen su inigualable espíritu.

Sirviéndose del mundo deportivo, el gran cuentista Julio Cortázar establece una comparación entre cuento y novela basado en la longitud: “como en el boxeo, el cuento gana por knock out, mientras que la novela gana por puntos”. ¿Más claro ahora?

Hay expertos que aseguran que es el más difícil de los géneros literarios. Y justo por eso, presentar nuestras obras en concursos literarios como el concurso de cuentos “Cuéntale tu Cuento a La Nota Latina” es todo un reto… y una maravillosa experiencia. Enviar nuestro cuento supone haber transitado un camino pedregoso en ciertos tramos y siempre emocionante, que representa un descubrimiento y que, al final, ya no podemos abandonar.

 

Decálogo para cuentistas de Julio Ramón Ribeyro

Este decálogo pertenece a uno de los mejores cuentistas de la literatura hispanoamericana del siglo XX: el escritor peruano Julio Ramón Ribeyro (Lima, 1929 – 1994). La fuente literaria de su obra se encuentra en la escritura de otro gran maestro del cuento: el francés Guy de Maupassant. La crítica suele incluirlo en la trilogía más importante de los cuentistas latinoamericanos junto a los argentinos Julio Cortázar  y Jorge Luis Borges.

Estas 10 reglas básicas de un cuento no tienen desperdicio. Sugiero leerlas detenidamente, porque contienen las claves de lo que es un cuento, los elementos que deben estar presentes para ser considerado como tal y las formas de abordar su particular narración.

 

1. El cuento debe contar una historia. No hay cuento sin historia. El cuento se ha hecho para que el lector pueda a su vez contarlo.

2. La historia del cuento puede ser real o inventada. Si es real debe parecer inventada, y si es inventada, real.

3. El cuento debe ser de preferencia breve, de modo que pueda leerse de un tirón.

4. La historia contada por el cuento debe entretener, conmover, intrigar o sorprender, si todo ello junto, mejor. Si no logra ninguno de estos efectos, no sirve como cuento.

5. El estilo del cuento debe ser directo, sencillo, sin aspavientos ni digresiones. Dejemos eso para la poesía o la novela.

6. El cuento debe solo mostrar, no enseñar. De otro modo sería una moraleja.

7. El cuento admite todas las técnicas: diálogo, monólogo, narración pura y simple, epístola, collage de textos ajenos, etc., siempre y cuando la historia no se diluya y pueda el lector reducirla a su expresión oral.

8. El cuento debe partir de situaciones en las que el o los personajes viven un conflicto que los obliga a tomar una decisión que pone en juego su destino.

9. En el cuento no deben haber tiempos muertos ni sobrar nada. Cada palabra es absolutamente imprescindible.

10. El cuento debe conducir necesaria, inexorablemente a un solo desenlace, por sorpresivo que sea. Si el lector no acepta el desenlace es que el cuento ha fallado.

 

Lejos de atemorizar o hacer ver que la escritura de un cuento es una misión imposible, este magnífico décalogo nos debe motivar a tomar nuestro cuento por “el mango” y no aflojarlo hasta que, después de unas cuantas lunas y uno que otro cabezazo, la conciencia nos dé la luz verde para enviarlo a concurso. ¡Bienvenidos al mundo de los cuentistas!

 

 

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Autor

Anna Müller

Anna Müller es comunicadora social, egresada de la Universidad Central de Venezuela. Su trayectoria profesional abarca medios impresos, comunicación corporativa y marketing digital. Le encantan los libros, el cine y la poesía. Es editora y corresponsal de La Nota Latina en Lima, Perú.