Arequipa, la Ciudad Blanca

Arequipa, la Ciudad Blanca

¿Te imaginas despertar todos los días en una ciudad rodeada de volcanes? ¿Sí? Porque yo también lo imaginé, hasta que lo hice realidad.

Arequipa es la segunda ciudad más importante del Perú, ubicada al sur del país y tiene esa particularidad: está rodeada de volcanes como el Ampato, el Chachani, el Hualca Hualca, el Sabancaya y el imponente Misti, que  hacen de este mágico destino uno de mis lugares favoritos.

Arequipa, la ciudad blanca

En la Plaza de Armas arequipeña.

Arequipa es llamada también la Ciudad Blanca, por sus enormes construcciones en piedra volcánica de Sillar; presenta un clima cálido, seco y soleado casi todo el año, con lluvias dispersas en algunos meses, además de una de las gastronomías más reconocidas del Perú. ¿Quieres saber qué puedes hacer en Arequipa?

 

Casco histórico

Desde su imponente Plaza de Armas hasta sus calles de piedra, todo el casco histórico te regala una experiencia distinta y muy armónica para esos amantes de la fotografía. El casco central de Arequipa fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, dándole un toque de majestuosidad singular, que particularmente me gusta. También podemos visitar la Catedral de la ciudad, una de las primeras estructuras religiosas construidas en el siglo XVII; si tienes suerte podrías ver el órgano monumental belga con más de 12 metros de altura. ¿Te imaginas la misa hace 100 años? Así que estamos hablando de una obra arquitectónica hecha ciudad, para ti, que amas viajar.

Arequipa, la ciudad blancaPero esta ciudad no solo son enormes plazas ni iglesias de arquitectura neoclásica: su casco histórico se une con la modernidad de los casinos, bares, restaurantes y discotecas con el mejor estilo anglo, con locales que tienen distintos ambientes de baile, ritmos musicales y estructuras que parecen sacadas de la Edad Media, haciendo de sus calles un paraíso para los amantes de la vida nocturna. Además, el casco histórico cuenta con muchísimos hoteles y posadas cerca de la Plaza de Armas, y numerosos restaurantes, para que no tengas que preocuparte por nada, solo disfrutar del viaje.

 

Monasterio de Santa Catalina

Arequipa, la ciudad blancaEste monasterio ubicado en la calle Santa Catalina 301 de Arequipa fue construido en el año de 1580. Es una ciudadela amurallada con plazoletas, calles, claustros y techos, todo el diseño del Monasterio de Santa Catalina está, o fue dirigido, para los religiosos de la época dorada arequipeña, quienes debían permanecer totalmente aislados del mundo exterior, algunos historiadores afirman que el Monasterio también prestaba “servicio” de claustro a las familias adineradas de la ciudad, y nadie podía tener acceso a éste. Hoy es un destino obligado para los turistas, con murallas rojas, techos de piedra y un silencio canónico digno de conocer.

 

Mirador de Yanahuara

Arequipa, la ciudad blancaEste mirador está hecho por arcos construidos a base de piedra volcánica. El Mirador de Yanahuara te ofrece la mejor vista hacia la Ciudad Blanca, donde observarás a los guardianes dormidos, los volcanes Misti, Chachani y Pichu Pichu, dándonos un mensaje de equilibrio entre la naturaleza indomable y el hombre. En todos los arcos del mirador tallaron para siempre frases célebres y escritos de personajes ilustres de la sociedad peruana. ¿Sabías eso?

 

¿Aventura? ¡Claro que hay!

Arequipa, la ciudad blancaDebo confesar que esta fue la mejor parte de mi viaje arequipeño, nunca antes había hecho turismo de aventura, y lo hice ahí, en la ribera del río Chili, a solo 20 minutos de la Plaza de Armas. Si te animas a hacer algo parecido, en los alrededores de la plaza hay varias agencias que se encargan de toda la logística que necesitas para las actividades que quieras hacer, desde rafting hasta paseo en bicicleta por las montañas y el Colca. En mi caso, hice rafting con los chicos de Cusipata: sus equipos incluyen casco, chaleco salvavidas, trajes de neopreno y una inducción para principiantes. El río Chili atraviesa la Ciudad de Arequipa y sus rápidos son de nivel 3 y 4, si haces todo lo que los guías te indican no tendrás inconveniente, y si no lo haces ahí estarán los guías para asegurar que tengas una experiencia como la mía, ¡genial!

Con esta misma agencia puedes recorrer la montaña en bicicleta junto a un gran grupo de aventureros, y también contratar el servicio de City Tour y la visita al gran cañón del Colca, uno de los cañones más profundos del Perú, donde además de vivir la aventura podrás ver el planeo del Cóndor, el ave más grande de los Andes, y conocer los misterios del Valle del Colca y sus habitantes, incluyendo un baño en las aguas termales de La Calera para llenarte de la energía de esta tierra mágica, ¿preparado?

 

La Ruta del Sillar

Arequipa, la ciudad blancaEl Sillar es, sin duda alguna, el alma de la arquitectura arequipeña: la Ciudad Blanca nació en el Sillar. La ruta turística recorre el Cerro Colorado y durante todo el paseo puede observarse el proceso de extracción y tallado en las enormes piezas que se unirán a la ciudad blanca para toda la eternidad. A lo largo de la ruta podrás encontrar paradas turísticas, venta de artesanías, restaurantes y cortadores de Sillar, además de los imponentes paisajes típicos de la zona, la inmensidad del vacío y las canteras.

 

El rocoto relleno

Arequipa, la ciudad blancaNo podíamos hablar de Arequipa sin mencionar el rocoto relleno, un platillo de entrada, relleno de carne molida (ocasionalmente también puede estar relleno de cerdo o carne de res) que se acompaña con pastel de papa. El rocoto relleno también va fusionado con algunas capas de queso y láminas de papa blanca y huevo batido.

Si fuiste a Arequipa y no comiste rocoto relleno, ¿realmente fuiste a Arequipa?

 

Instagram: @rb_vasquez

 

Foto portada: pixabay.com

 

 

Autor

Reyber Vásquez

Nací en una pequeña ciudad de Venezuela, se llama Barquisimeto, donde el cielo se torna rojo por las tardes y estrellado por las noches. Defensor de la naturaleza, la libertad y de todo lo que la rodea e implica. Creo que nada puede ser mejor que una taza de café para llenarte de vida una tarde fría. El regalo más grande son los recuerdos que vivimos, tan vivos que te erizan la piel, ¿no crees? Dios, patria y hogar. Si pudiera cambiar algo, sería todo lo que sé por la mitad de lo que desconozco. Amante de la música, las buenas series y los viajes, sobre todo los viajes con amigos.

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