Las experiencias culturales y su transferibilidad hacia un futuro próspero

Las experiencias culturales y su transferibilidad hacia un futuro próspero

La cultura es un motor donde todas las piezas y el mantenimiento continuo son necesarios para el funcionamiento seguro de dicha maquinaria. Igual que las partes de un motor, aseguradas por tuercas y tornillos, activadas por correas y lubricadas con aceite, así mismo activamos nuestros valores, asegurando su perdurabilidad. Las experiencia cotidiana, dentro o fuera de nuestra cultura, nos aporta piecitas que completan la complejidad de nuestra cultura. Dentro de la Filantropía de Cultura el aporte en conjunto y a largo plazo es la fórmula para desarrollar un Comportamiento Cultural (CC) para la prosperidad económica y las soluciones innovadoras a los retos sociales.

Como filántropos de cultura tenemos que mantener una forma de pensar de crecimiento, aunque nos encontremos en momentos en que la vida parece no avanzar o estemos pasando por una experiencia difícil, nuestro objetivo debe ser siempre obtener sabiduría para ser aún más útiles en el futuro. El pasado es la experiencia vivida, el presente es la realidad a enfrentar y el futuro es la promesa con la que contamos para vivir mejor. Todos los tiempos son importantes para nuestra cultura y debemos abrazarlos como lo que son: la combinación perfecta para disfrutar una vida donde nos sintamos rebosados por la sabiduría que aporta la herencia cultural.

Luego de recaudar una variedad de experiencias nos queda la responsabilidad de tenderle la mano a otros que necesiten de nuestro apoyo emocional y cultural. Las experiencias son un acervo sin precio, dado por lo orgánico del día a día y por el enriquecimiento que obtenemos al participar en actividades organizadas; con cada paso nos hacemos más importantes como piezas de ese motor que permitirá que la humanidad siga prosperando.

#CulturePhilanthropy www.motoreconomico.com

 

Our Cultural Experiences and Their Transferability for a Prosperous Future

Our culture is an engine where all parts and a continuous maintenance process are necessary for the safe operation of such motor. Just like all those pieces, secured by nuts and bolts, activated by belts, and lubricated with oil, we activate our values ensuring the longevity of our heritage. Daily experiences, inside or outside our native culture, grant us the pieces to build together the fascinating complexity of our history. In Culture Philanthropy, a team-based and long-term contribution is the formula to develop a Cultural Conduct (CC) that will be an asset in economic prosperity and provide innovative solutions to social challenges.

As culture philanthropists we have to practice a way of thinking that leads to growth, even if we find ourselves in times when life seems not to advance at our desired pace or if we are going through a difficult experience, our objective must always be to obtain wisdom to be even more useful in the future. The past is a lived experience, the present is the reality we face,  and the future is the promise for a better life. All times are important in the development of our culture and we should embrace them for what they are; the perfect combination to enjoy the wisdom derived from our cultural heritage.

After collecting a variety of experiences we have the responsibility to reach out to others who need our emotional and cultural support. Our experiences are a valuable collection, given by the organic nature of daily living and the enrichment that we obtain when participating in organized activities; with each little step become fundamental pieces of the engine that will allow humanity to continue to prosper.

 

 

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Autor

Veronica Herrera

Verónica Herrera es innovadora en filantropía y educadora. A través de su experiencia de más de 20 años diseñando iniciativas culturales en la comunidad, complementada por sus estudios de investigación a nivel de doctorado, Verónica desarrolló una teoría de la motivación conocida como la "Filantropía de Cultura" (#CulturePhilanthropy). Su teoría sostiene que aportando lo positivo de la cultura se puede motivar el aporte filantrópico, el cual servirá de motor para el desarrollo económico. Su misión es educar a todos los niveles sobre el valor de la cultura como herramienta estratégica para el progreso de las comunidades. Verónica se graduó de la Universidad de Tennessee con dos licenciaturas, Idiomas y Psicología. Luego obtuvo su maestría en Pedagogía con especializaciones en Métodos de Investigación y en Literatura. Actualmente se encuentra en la fase final de un doctorado en Pedagogía. En 2016, fue reconocida con el premio Positive Impact Awards 2016 de Hispanicize, en la mención Desarrollo Profesional y luego logró ganar el premio como Personaje del Año 2016 con el apoyo del voto popular. Además, fue ganadora del Chattanooga’s Vote La Paz de Chattanooga Latino Leadership Award 2016 y fue oficialmente proclamada por el consejo de dicha ciudad como inmigrante de valioso aporte a la sociedad americana.