Food Truck, cuando la comida y el dinero marchan sobre ruedas

Food Truck, cuando la comida y el dinero marchan sobre ruedas

Montar un camión de comida, requiere de una inversión modesta y están tan de moda que la Asociación Nacional de Restaurantes estadounidense, afirma que estos son los negocios de más rápido crecimiento en la industria gastronómica

foto de La típica noche de Foodtruck en Miami.

La típica noche de Foodtruck en Miami.

El ranchero texano Charles Goodnight no se imaginó que cuando, en el año 1866, se le ocurrió por necesidad la genial idea de transformar su chuckwagon, la primera food truck, incorporándole una cocina móvil y una parrilla de carbón para cocinar y luego venderle a la caravanas que transitan por Texas y Nuevo México, los excedentes de ternera y frijoles, se iba a convertir en toda una referencia culinaria y una posibilidad de hacer dinero no solo en los Estados Unidos, sino en varios países del mundo.
Y es que en el mundo anglosajón, la comida callejera está íntimamente ligada al fenómeno de las food trucks. Estos carros de comida representan una institución cultural americana. Sin embargo, su auge o boom comercial es de reciente data.
Las calles de ciudades como Los Ángeles, Nueva York, Boston, Washington, Miami, Atlanta y San Francisco están invadidas por estos “restaurantes móviles” y países como Francia, España, Australia, Asia, Canadá y el Reino Unido están entrando con fuerza en esta nueva tendencia del negocio de la gastronomía.
Los food truck consisten en camiones, buses, o vans que han sido remodelados y se le acondiciona en su interior un refrigerador, fregador y cocina la cual sirve para calentar, preparar, servir y crear diversos platillos. Los dueños de estos camiones imprimen su personalidad en el diseño externo de cada uno y es esto lo que los hace más atractivos: son un festival de colores, nombres sugestivos y arte gráfico que imposibilita que pasen desapercibidos.
Ofrecen una variedad de comida barata, rápida y de alta calidad. En estos “restaurantes sobre ruedas” las propuestas no tienen límite y se expenden desde los típicos hot dog o “perros calientes”, pizzas, helados, postres y hamburguesas hasta comidas más sofisticadas como propuestas asiáticas, españolas, francesas, italianas o latinas y siempre con una excelente presentación. En uno de estos camiones se puede degustar un menú innovador y exquisito por menos de 15 dólares.

Por qué el éxito

 

foto de menú

Por la calidad de la comida, no es caro pagar lo que vale

Al volante de estos vehículos se encuentran chef o cocineros profesionales formados en escuelas culinarias quienes ante la imposibilidad de montar un local, por lo elevado de los costos de la inversión, decidieron crear su restaurant, pero de una manera distinta, sobre ruedas.
Tal es el boom que la Asociación Nacional de Restaurantes estadounidense afirma que estos son los negocios de más rápido crecimiento en la industria gastronómica. De hecho, aunque los food trucks son mayormente negocios independientes de emprendedores, muchos restaurantes establecidos y que cuentan con un notorio reconocimiento público, han decidido sumarse a la onda móvil.
Uno de los atractivos principales de esta moda es que manifiestan el placer por lo sencillo. El sistema es simple: las personas llegan al lugar con sus sillas desplegables y comen cualquier tipo de comida mientras disfrutan de un ambiente agradable al aire libre, con ambiente musical, que permite despejar las presiones y compartir amenamente con los demás comensales. También sirve de punto de encuentro para amigos y familiares.

Dólares sobre ruedas

Para algunos, tener un food truck es una forma de expandir el negocio de su restaurante, para otros un sacrificado hobby o simplemente la salida para crearse su propio puesto de trabajo después de quedarse sin empleo. En cualquier caso, todos los dueños de estos puestos móviles de comida de calidad son conscientes de que forman parte de una nueva tendencia.
Otra de las razones que explica este boom sobre ruedas es que resultan económicos para los emprendedores. Un camión a estrenar cuesta entre 100.000 a 140.000 dólares y vienen con una plancha de grill, una línea de vapor, un horno, un refrigerador y una freidora. Un camión de segunda mano se puede conseguir por menos de 15 mil dólares, pero igualmente deber ser habilitado.

 

foto de Además de comida, también hay múltiples atracciones para los visitantes de las áreas de Foodtrucks

Además de comida, también hay múltiples atracciones para los visitantes de las áreas de Foodtrucks

La locación es totalmente gratuita, con la excepción de alguna ocasional multa de estacionamiento y si no funciona, siempre pueden elevar ruedas y partir hacia lugares más transitados. Asimismo, deben invertir en el pago por mantenerlo parado en un puesto seguro mientras no están en uso, gasolina, insumos y salarios. Además, aunque toda la comida se prepare en el propio camión, siempre se necesita un almacén como base de operaciones donde acumular la materia prima. A estos gastos hay que sumarle los costos de tramitación de permisos que si bien no son muy altos en el caso de Florida –unos $700- suponen un ir y venir entre diferentes oficinas de cualquier estado y ciudad.
Decorar el exterior con un diseño atractivo acorde con el tipo de comida que se sirva también tiene su coto. Una empresa especializada en forrar vehículos con “pegatinas” gigantes puede llegar a cobrar cerca de 5 mil verdes por el servicio.
Pero, ¿se puede vivir de un food truck? En general, sí. Cada camión hace alrededor de 1000 dólares al día, sin contar los gastos en gasolina, salarios e insumos, lo cual les deja su margen de ganancia.

En las redes

Estos restaurantes están tan de moda que incluso tienen su propio reality show en la televisión: “The Great Food Truck Race” en el canal Food Netwok. Pueden ser localizados en cualquier lugar de la ciudad ya que los camiones no tienen un punto fijo y cambian periódicamente de ubicación. Durante los fines de semana se sitúan normalmente cerca de sitios donde hay un flujo constante de gente. Sin embargo, la forma efectiva de comunicarse con sus clientes es a través de las redes sociales. La mayoría, tienen páginas web y cuentas en Twitter o Facebook, donde le informan ubicación, dirección, sus menús del día y ofertas especiales.

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Categorías: Mundo Empresarial

Autor

Marybel Torres

Marybel Torres nació en la Isla de Margarita, Venezuela, lugar al que le profesa un infinito amor. Es periodista egresada de la Universidad Central de Venezuela. Ganó el Premio Nacional de Periodismo por el trabajo literario desarrollado como editora de la revista institucional Ínsula. Su experiencia laboral se centra en medios audiovisuales, corporativos e impresos. Es autora de dos libros: "Historias de Carnaval" y "Altagracia: Apuntes para su Historia". Le apasiona su profesión, ayudar, aprender algo nuevo todos los días y hacer amigos. Disfruta realizar entrevistas de personalidad porque le permite conocer la vida de las personas y luego narrarlas como un cuento. Es una soñadora empedernida y CEO de lanota-latina.com.