Eres lo que comes

Eres lo que comes

 

Karla Medina. Lic en Nutrición

Karla Medina. Lic en Nutrición

Adicción a los Alimentos. Ser o no ser adicto a los alimentos. Es una pregunta que todos debemos respondernos

 

Como Nutricionista, se me ha presentado en varias ocasiones la siguiente pregunta: ¿Comes sólo cuando tienes hambre o relacionas el momento de comer, con alguna emoción como el estar estresado, triste o aburrido? La mayoría de las personas piensan o creen que cuando se habla de adicciones, solo nos referimos al cigarrillo, alcohol o drogas. Sí empezamos a ver que cuando comemos alguna porción de torta o de chocolate se hace difícil controlar la voluntad de parar y, no solo eso, sino que no te sientes satisfecho aunque vuelvas a repetir otra porción de ese alimento y en ti se desarrolla un sentimiento de bienestar de placer, a esto se le conoce como adicción.

En líneas generales, la adicción se define como el uso compulsivo e incontrolable de una droga de abuso, a expensas de casi todas las actividades cotidianas y en ciclos que cada vez se intensifican más. Sin embargo cuando hablamos de alimentos tenemos la siguiente definición:

“ADICCIÓN A LA COMIDA: Es un término contemporáneo usado para describir un trastorno patológico; el deseo compulsivo excesivo por el consumo de comida. Esta condición no solo se manifiesta, por el consumo anormal de comida, sino por el consumo y deseo de alimentos que son, por si mismos, dañinos para el individuo. En este tipo de adicción también se suele mostrar síntomas (síndrome de abstinencia tales como ansiedad e irritabilidad), lo que sugiere que existen similitudes entre el modo que tiene el organismo de reaccionar ante el uso de las drogas y la alimentación compulsiva”

Vamos al detalle

Encadenados a la comida

Encadenados a la comida

Existen dos tipos de adicciones: Las químicas que son drogas, alcohol, cigarrillo, café, o cualquier otra que contenga elementos químicos, como su nombre lo indica; o las no químicas, en donde destacan el juego, compras, trabajo, sexo, deporte o comida, por ejemplo.

Casi cualquier conducta que produce placer y nos ayuda a evadir, física o mentalmente, situaciones molestas o dolorosas puede convertirse en una adicción. La línea que divide una conducta placentera, de una adicción, puede ser muy tenue y podemos cruzarla fácilmente, sin darnos cuenta.
Los estados de saciedad son estados placenteros aunque se detiene la conducta. Esto ocurre por una elevación de la dopamina en el núcleo accumbens que promueve la conducta, simultáneamente hay elevación tardía de la acetilcolina que sirve para frenar la conducta.

También se sabe que el consumo de comidas gustosas, especialmente dulces, liberan grandes cantidades de opioides endógenos. Tanto es así que la ingesta de dulces actúa como analgésico en modelos animales

 

¿Cómo reconocer una adicción a la comida?

  • Sentimos que no existe fuerza de voluntad necesaria para controlarla o eliminarla.
  • La persona, visualiza que el alimento es una parte importante en su vida, a pesar de los problemas que puede causar.
  • Dependen de ese alimento para sentirse mejor.
  • Ocupa una parte importante de los pensamientos y/o del tiempo.
  • Dejan de hacer otras actividades para planearla o para llevarla a cabo.
  • Afecta el cuerpo, relaciones, trabajo o forma de vida.
  • Crea angustia cuando deciden terminar con ella.
  • Si no hay control de su ingesta provoca culpa y daña la autoestima.

Carla medina foto 2Existe un perfil psicopatológico del adicto a los alimentos. En su primera fase aparece el impulso apetitivo, que se refleja en el ansia por conseguir un objeto. El comportamiento está subordinado al objeto adictivo; es el deseo.

En la segunda fase ya se caracteriza la tensión creciente y la ansiedad generada, hasta que aparece la conducta consumatoria. El tercer estado de este perfil, se integra con el anterior y la complementa, puesto que se caracteriza por la recompensa y el refuerzo. Esta fase es, claramente, la de instauración, como se ve por los mecanismos nerviosos que moviliza.

La cuarta fase o estadío se caracteriza por el sentimiento de culpa y de remordimiento, y podría coincidir con la depleción o el descenso de la liberación de dopamina en el mecanismo de refuerzo. La quinta y última fase reaparece el impulso adictivo en función del tiempo. A partir de entonces, las siguientes fases son: la aparición de los efectos nocivos, la salida facilitada por la terapia y las posibles recaídas.

La raíz del problema, no está en lo que se come o en la cantidad de comida, sino en la razón por la que se come. Y aquí vale enumerar esas causas: Poca tolerancia a la frustración, pocas habilidades para resolver problemas. Así mismo, un mal manejo emocional, impulsividad o una vida insatisfactoria o sin sentido.

Pero no todo queda en las causas. También hay síntomas que nos pieden ayudar a prender las alarmas. Entre estos se incluyen la preocupación excesiva por el peso y la imagen corporal, comer como mecanismo de escape al estrés, la incapacidad para dejar de comer, incluso después de sentirse lleno, la depresión, el sentimiento de culpa y vergüenza cuando se come. Igualmente, el retraimiento de la vida social a causa de la ganancia de peso o los intentos fallidos de tratar de controlar la alimentación obsesiva.

 

¿Qué tipo de alimentos producen mayor adicción?

  • Carbohidratos: El chocolate contiene en su composición una molécula llamada la anandamida, relacionada a la marihuana, y que actúa en el cerebro, como lo hace esta misma droga. El azúcar, por su parte, se ha demostrado, que sigue un proceso de metabolismo idéntico al de la cocaína lo que resulta en que estos dos ingredientes, presentes en nuestras mesas, logren ser clasificados como adictivos.
  • Grasas: Las grasas, por su parte, al acentuar los sabores de los alimentos, principalmente los carbohidratos, producen ansia por el alimento grasoso.
  • Aditivos químicos como E-621 Glutamato Mono Sódico (GMS-potenciador del sabor): Se ha demostrado que el GMS, inhibe la sensación de saciedad, y al potenciar el sabor del producto (comida), es causante de adicción al alimento que lo contenga

 

¿Qué hacer ante la adicción a los alimentos?

 

Eres lo que comes

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La adicción a la comida debe ser abordada de la misma manera que cualquier otra adicción. Un plan de tratamiento puede variar con el individuo, dependiendo de estilo de vida, la gravedad de la adicción, la edad del paciente, género, afecciones de salud preexistentes, etc.

Debido a que este tipo de adicción puede presentar causas psicológicas subyacentes, vale la pena visitar a un profesional médico que le puede guiar sobre las mejores formas posibles para hacer frente a los problemas que originan el comer en exceso. También puede explorar actividades alternativas en lugar de recurrir a la alimentación como solución temporal a sus momentos de estrés. Si la depresión es una de las causas de la adicción a la comida, entonces puede ser necesaria la medicación adecuada, indicada por el especialista.

Si eres adicto a ciertos sabores, entonces primero identifica los alimentos que desencadenan tus episodios de comer sin control. El azúcar encabeza la lista para la mayoría de la gente. El siguiente paso lógico es reducir el consumo de alimentos azucarados y reemplazarlos con alimentos saludables. Camina lentamente para tratar de eliminar los elementos de activación. Si tratas de acelerar tu proceso a través de una dieta para poner fin a tu adicción a la comida, puedes terminar un poco desanimado por tus esfuerzos.

Trata de sustituir el “subidón” que te proporciona el comer en exceso con otras actividades como el ejercicio, la actividad social, pasar tiempo con la familia, etc. Debes acercarte a otras personas para tratar de dejar los malos hábitos y promover el intercambio de experiencias.

Si un individuo ha tenido éxito al abandonar lugares para comer como el lugar de trabajo o el coche, tú también puedes. Si un conocido ha conseguido librarse de la costumbre de llevar a cabo incursiones nocturnas en el frigorífico, entonces tú también puedes. Una vez que obtengas resultados, estos te mantendrán motivado en tu camino hacia la pérdida de peso y combatiendo tu adicción a la comida.

Es importante, hacer hincapié, en que los profesionales que deben asistir a la persona con adicción a los alimentos son el Psiquiatra, Psicólogo y Nutricionista. El manejo debe ser de manera MULTIDISCIPLINARIA.

 

Karla Medina

Referencia usadas en este artículo

Referencia: Gregorio Gómez-Jarabo*, Francisco Alonso-Fernández. CONSIDERACIONES PSICOBIOLÓGICAS SOBRE LAS ADICCIONES ALIMENTARIAS. Salud Mental, Vol. 24, No. 2, abril 2001

http://www.eufic.org/

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Autor

Karla Medina

Es Licenciada en Nutricion y Dietetica, egresada de la Universidad Central de Venezuela. Especialista en Nutricion Clinica de la Universidad Simon Bolivar. Actualmente se desempeña como nutricionista bariatrico del Centro Metropolitano de Obesidad y la Unidad Gastroobeso.