¿A qué edad debemos dejar de conducir?

¿A qué edad debemos dejar de conducir?

 

Tu padre o madre puede tener mucha energía, ideas y grandes planes, pero la semana pasada notaste un golpe en el guardabarros de su auto o te diste cuenta de que el buzón del correo estaba en un nuevo ángulo inclinado. ¿Papá (como todos nosotros) tuvo un momento de descuido? ¿Cómo sabes cuándo un golpe es solo un golpe o cuándo es un signo de que tu ser querido debe dejar de conducir para siempre? Aquí te indicamos cómo reconocer la diferencia y cómo puedes ayudar a tu ser querido a hacer la transición de conductor a pasajero.

Paso 1: habla

Habla sobre dejar de conducir desde mucho antes de que se vuelva necesario. Una actitud realista ayudará a tu ser querido a aceptar lo que viene.

Paso 2: evalúa

Evalúa la capacidad para conducir de tu familiar al ir con este de pasajero regularmente. No se lo presentes como una prueba. En su lugar, acompáñalo cuando vaya a conducir (tanto en el día como en la noche). Desde la silla del pasajero, puedes observar signos de reducción de la capacidad para conducir. No hagas de la edad el único factor decisivo. La capacidad, la agilidad y la visión son los criterios principales.

Signos para estar pendiente

*Se distrae con facilidad

*Tiene respuestas retardadas a situaciones inesperadas

*Se pasa los semáforos o los signos de pare

*Se sube a los andenes

*Tambalea en el carril o tiene dificultad para cambiar de carril

*Calcula mal las distancias

*Muestra pérdida de confianza para conducir

*Está a punto de accidentarse con frecuencia

*Conduce demasiado rápido o demasiado lento

*Otros conductores le tocan la bocina a menudo

*Se pierde en lugares conocidos

*No está alerta a otros vehículos o peatones

*A la familia le preocupa que conduzca

*Tiene dificultad para mover el pie del pedal del acelerador al del freno

*Confunde el pedal del acelerador con el del freno

*La policía lo ha parado por una infracción de tránsito

*Ha tenido accidentes, golpes o raspones en el auto

*Si notas estos signos de alerta, es hora de tener la conversación.

Paso 3: prepárate

Antes de abordar el tema, consulta recursos como Eldercare Locator para buscar servicios locales. Busca referencias de servicios de transporte para personas mayores, organizaciones de conductores voluntarios y programas que ayudan a las personas mayores a usar el transporte público.

Inscribe a tu ser querido en un servicio de transporte compartido, como Lyft o Uber, o coordina con un servicio de taxi local. Saber que no dependerás completamente de tu familia o tus amigos ayudará bastante a suavizar la conversación que se avecina.

Forma parte de la red. La Village to Village Network (en inglés) es un programa nacional de vecindarios diseñado para ayudar a las personas a permanecer en sus hogares a medida que envejecen. Los voluntarios de Village o de servicios de transporte compartido ofrecen transporte local. También coordinan viajes en grupo a lugares como el supermercado, la biblioteca, y clases de gimnasia y yoga, y organizan eventos sociales, como conciertos, conferencias, almuerzos en restaurantes y boliche.

Prepárate para la conversación con el seminario en línea de AARP Tenemos que hablar.

Paso 4: combate la soledad

Sentirse aislado y deprimido es un verdadero peligro cuando uno debe quedarse en casa. Es importante que tu ser querido continúe interactuando con sus amigos, vecinos y el mundo. Estos planes de acción ayudarán a facilitar la transición.

Paso 5: Planea salidas familiares

*Haz que sea fácil para tu ser querido ver a sus amigos.

*Anima a tu ser querido a invitar a sus amigos a casa o a reunirse con ellos en un sitio cercano.

*Continúa las actividades establecidas, como clases, club de lectores, juegos de cartas y servicios religiosos.

 

Fotografia: Istock/AARP

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AARP Org

AARP es la organización sin fines de lucro, no partidario, más grande de la nación, dedicada a facultar a las personas de 50 años o más para que puedan escoger cómo viven a medida que envejecen. Con casi 38 millones de socios y oficinas en cada estado, el Distrito de Columbia, Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses. AARP trabaja para fortalecer las comunidades y lucha por los asuntos de mayor importancia para las familias, con enfoque especial en la seguridad de la salud, la estabilidad financiera y el bienestar personal. Para conocer más, visita www.aarp.org/espanol, (en español) o www.aarp.org (en inglés).